De buena gana hubiéramos dado la subida del 1.5 de este mes (17 leuros) por ver la cara que puso el Lord al leer la noticia de que el Tribunal Constitucional había tumbado la jornada de 35 horas en la Junta de Andalucía, y poder observar cómo le cambiaba el gesto mientras leía las declaraciones de su homóloga, la Consejera de Hacienda y Administraciones Públicas, María Jesús Montero (que no Montoro), en las que anunciaba su intención de llevar a la Mesa General de Negociación un Plan para “no modificar la jornada presencial de los empleados públicos”, de forma que “las plantillas, los horarios y las personas que se contrataron no se van a ver afectados”. La gota de sudor frío que le recorrió la patilla al pensar que les había caído otra viñeta… NO TIENE PRECIO!

El Lord ante el espejo

Porque lo que va a hacer el Gobierno de Andalucía es lo mismo que propusimos hacer desde STAS en el mismo momento en que se tumbaron las 35 horas en CLM, que luego desarrolló y aplicó la Junta de Extremadura, y que ahora asume, a su manera, la Consejera Montero, al “incorporar dentro del cómputo de jornada aquellas tareas y actividades que ya se venían desarrollando por parte de los empleados públicos fuera de su jornada presencial y de su puesto de trabajo”.

Dejando en ridículo la actitud de nuestro entrañable Consejero, cuando le propusimos las mismas medidas en la última Mesa General. Recordemos sus dulces palabras:sería humillante para los empleados públicos y atentaría contra su dignidad. Si tuviera que explicárselo a un parado me daría vergüenza. Suficiente mala fama tenemos ya los funcionarios”. Y claro, puesto que no ha pedido disculpas ni se le ve intención de hacerlo, ahora habría que preguntarle si le parece que es humillante e indigno lo que están haciendo nuestros compañeros y compañeras andaluces, que podrán seguir conciliando pese a la sentencia del TC. O si su compañera Montero, también Consejera del PSOE, está fomentando la mala fama de los funcionarios y debería darle vergüenza aplicarlo en una comunidad con una tasa de paro del 30 %. En fin, una plasta importante que pone al Lord ante el espejo y le deja en muy mala posición, y que debería haber servido para no volver a repetir semejantes comportamientos tan indignos para un Consejero de la Casa.

A por uvas

Pues no, porque justo ayer salió el tema en una rueda de prensa ¿Y adivinad lo que dijo el Lord? Pues que él defiende hacer las cosas “con transparencia” y “sin ningún tipo de trampa ni subterfugio” (*), apuntando “que los ciudadanos se merecen que los funcionarios cumplan la jornada que en cada momento está legislada por el Estado”. No hace falta repetir las preguntas de antes, salen solas.

En realidad, lo que nos quería transmitir el Consejero es que debemos abandonar toda esperanza de implantar las 35 horas, porque el gobierno de CLM no va a hacer nada, y la única posibilidad de que se apliquen pasa porque a Rajoy le salga del orto cambiar la normativa básica. Y lo más triste es que lo va a hacer pase lo que pase en Andalucía, con un escenario absolutamente abierto y extrapolable a nuestra administración. Es la viñeta, Susana se va alegremente a su casa, mientras Emiliano se queda con cara de Page, media hora más. Un Presidente sin alma, con un Consejero a por uvas.

Las palabras del Ministro

Para desgracia de Ruiz Molina, que seguramente confiaba en que su compañera de partido acabara en Estremera por desacato al Tribunal Constitucional, el propio ministro de Justicia, Rafael Catalá, tomó posición sobre el asunto defendiendo la necesidad de que la jornada laboral de los funcionarios esté regulada “con carácter general”, pero añadiendo una coletilla que le da la vuelta a la tortilla, al afirmar que en la organización del trabajo “sí que hay un margen de flexibilidad”. Lo que indica la poca voluntad del gobierno central de recurrir la medida, por lo que se entiende menos todavía la cerrazón del gobierno de Page.

A día de hoy la situación ha dado un giro interesante, puesto que el Consejo de Gobierno de Andalucía ha decidido consultar al propio Tribunal Constitucional sobre la legalidad del acuerdo, para así evitar posibles impugnaciones. En palabras del portavoz del gobierno, Juan Carlos Blanco “no hay un sólo resquicio. El Gobierno de Andalucía no deja de acatar nada”, “En el cómputo, 35 horas serán de obligada permanencia en el puesto y las dos y media restantes, hasta completar las 37,5, se dedicarán a la preparación, organización de tareas, consulta e información de materias relacionadas con la actividad laboral, además de a la formación para el perfeccionamiento y desarrollo profesional”. Y será la misma consejería la que “realizará el seguimiento para su cumplimiento”. En caso de que el TC lo autorice ¿qué excusa le quedará a Page para no aplicar su “medida estrella” de la campaña electoral?

Problemas y soluciones

Podríamos pensar que el problema de Ruiz Molina es que tiene la boquita muy larga, y es verdad, pero su verdadero problema es que no cree en la Función Pública, y por extensión no cuenta con un proyecto definido para la recuperación de derechos y servicios públicos, más bien todo lo contrario. Que la gente cada vez aprecie menos diferencias con su antecesor es algo que le debería hacer reflexionar seriamente a él y a su gobierno. Tanto monta, monta tanto, Ruiz Molina como Leandro.

Desde STAS-CLM haremos un seguimiento exhaustivo del caso y en caso de que el TC autorice las 35 horas online en Andalucía, exigiremos su aplicación inmediata en la Junta de CLM. Además, exigimos que cesen inmediatamente los desprecios desde la Consejería: ni somos unos privilegiados, ni van a conseguir enfrentarnos con la ciudadanía. Exigimos un cambio de políticas: no aceptamos los recortes, el ERE encubierto en la OPE es una vergüenza y vamos a dar la batalla. En pleno año pre- electoral, brillante estratega. E instamos al gobierno a abandonar la senda de enfrentamiento con el sector público, y a realizar una apuesta decidida por la Función Pública, “sin trampas ni subterfugios”.